Atención Temprana

En los primeros años, el desarrollo de los menores requiere la adquisición, de manera progresiva, de diversas habilidades. Tan importantes como el control postural, el desplazamiento autónomo, la interacción social y el lenguaje verbal.

Se trata de un proceso dinámico muy complejo, cuya evolución está ligada estrechamente al crecimiento y estructuración del sistema nervioso, ya iniciado en el período de vida intrauterina.

Esta evolución resultará más o menos adaptativa en función de las condiciones biológicas en que se desarrolla, de la satisfacción de sus necesidades básicas y de las experiencias de interacción con su entorno.

Los múltiples factores biológicos y psicosociales de cada menor interactúan de manera tal que cualquier alteración en alguno de ellos puede dificultar el desarrollo e incluso desencadenar una situación de trastorno.

Motriz, cognitivo, sensorial, del lenguaje, de la conducta, emocional, e incluso trastorno generalizado en diversas áreas.